No existe un número único: depende del tamaño de la nave, de su distribución y, sobre todo, de qué necesitas ver en cada zona. Un buen proyecto de videovigilancia empieza por definir objetivos, no por elegir cámaras.
1. Identifica las zonas críticas
- Accesos peatonales y vehiculares.
- Perímetro y estacionamientos.
- Andenes de carga y descarga.
- Pasillos y áreas de almacén con mercancía de valor.
- Oficinas, caja y cuarto de comunicaciones.
2. Define el nivel de detalle (criterio DORI)
El estándar IEC 62676-4 describe cuatro niveles según la densidad de píxeles sobre el objetivo:
| Nivel | Para qué sirve | Densidad aproximada |
|---|---|---|
| Detección | Saber que hay una persona o vehículo | 25 px/m |
| Observación | Ver qué está haciendo | 62 px/m |
| Reconocimiento | Reconocer a alguien conocido | 125 px/m |
| Identificación | Identificar a una persona sin duda | 250 px/m |
En accesos suele buscarse identificación; en perímetros o patios, detección u observación. Esto define la resolución, el lente y la distancia de cada cámara.
3. Planea la grabación y la red
- Días de grabación: definen la capacidad del NVR o del almacenamiento.
- Red y PoE: los switches PoE alimentan las cámaras por el mismo cable de datos; conviene una red ordenada y separada.
- Distancias: en naves grandes pueden requerirse enlaces de fibra óptica entre gabinetes.
4. No olvides la energía
Un sistema de videovigilancia sin respaldo deja de grabar justo cuando se va la luz. Proteger el NVR y los switches PoE con un UPS es parte del diseño.
5. Complementa con control de acceso
Las cámaras registran; el control de acceso limita quién entra a cada zona. Integrados, permiten revisar eventos de forma más rápida.
- Plano o croquis de la nave.
- Zonas a cubrir y qué necesitas ver en cada una.
- Días de grabación deseados.
- Si existe red e infraestructura previa.
Información general con fines orientativos. Cada instalación requiere una evaluación de sus condiciones particulares.